PISTOLAS BROWNING BUCK MARK PLUS STAINLESS...
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Para comprender por qué la pistola CZ 75 representaba un auténtico avance, debemos remontarnos medio siglo atrás. En aquel entonces, la munición de 9 mm Luger comenzó a desplazar gradualmente a otros calibres en el sector de las armas de servicio.
Se necesita mucho más que ser "solo" excelente. Lo que de verdad importa es estar a la vanguardia, ser un auténtico pionero en un ámbito determinado. La pistola CZ 75 era exactamente eso en su época y categoría. Y sigue siéndolo...
Comienzos difíciles
Para comprender por qué la pistola CZ 75 representaba un auténtico avance, debemos remontarnos medio siglo atrás. En aquel entonces, la munición de 9 mm Luger comenzó a desplazar gradualmente a otros calibres en el sector de las armas de servicio. Sin embargo, esto no fue el caso de Checoslovaquia, pues en aquel momento formaba parte del Pacto de Varsovia. Los países que formaban parte de este pacto confiaban principalmente en el calibre 9 mm Makarov. Entonces surge la pregunta: ¿por qué los checoslovacos desarrollaron un arma con un calibre que no podían utilizar? La respuesta es sorprendentemente sencilla. El objetivo era sustituir la obsoleta pistola CZ 70, como artículo de exportación para los mercados occidentales. Además, hay añadir que las pistolas CZ 75 y CZ 70 eran como el día y la noche.
Avanzando en todos los sentidos
A principios de los años setenta, el término “la milagrosa nueve“ no se conocía en absoluto. Por supuesto, ya existían excelentes armas en el calibre de 9 mm Luger. Sin embargo, a todas les faltaba algo para alcanzar la perfección. La Browning Hi-Power disponía de un cargador con buena capacidad, pero su mecanismo de disparo de una sola acción no era el mejor. Al contrario, la Walther P-38 utilizaba un sistema de disparo progresivo SA/DA con la liberación del martillo tensado, sin embargo, la capacidad de su cargador de solo 8 cartuchos reducía en cierta medida su rendimiento, sobre todo en una época en la que el mundo se enfrentaba a amenazas globales como el terrorismo o el crimen organizado. Luego estaba la SIG P-210, que destacaba por su excelente precisión, un disparador perfecto y por ser muy cómoda de disparar, no obstante, era costosa y su disparador de acción simple restringía ligeramente su uso en condiciones normales. Casi parece que la solución es sencilla: basta con combinar las características de estas tres armas y listo. Pero no resulta tan fácil.
Comodidad ante todo
Si hay una característica que realmente destaca en la CZ 75, esa es la comodidad al disparar. El arma se adapta perfectamente a cualquier tamaño de mano. El agarre es universal y cómodo para todos. Todo esto es aún más interesante si se toma en cuenta que el arma se desarrolló en una época en la que no existían las simulaciones por ordenador ni los programas para diseñadores; solo se utilizaba papel y un lápiz que el ingenioso diseñador sostenía en la mano.
¿Dónde está el retroceso?
Un retroceso bajo, que permite disparar más rápido, es otra de las ventajas de la pistola CZ 75. Por otra parte, la solución para conseguirlo es sorprendentemente sencilla. Además del antes mencionado agarre cómodo, las ranuras por las que se mueve la corredera se han “girado“. De este modo, las ranuras no se encuentran en el exterior del armazón del arma, sino en el interior. Esta solución, utilizada anteriormente en la SIG P210, no solo ofrece un agarre más alto, sino también una corredera más ligera, lo que es una característica clave para conseguir un retroceso bajo.
Disparador suave como la seda
El funcionamiento fluido y ligero del disparador en los modos SA y DA definitivamente no era nada habitual en las pistolas de calibre 9 mm Luger en el pasado. El modo SA (de acción simple) solía ser bueno o al menos manejable, pero el problema era el modo DA por ser largo y rígido.
František Koucký resolvió este problema de una manera absolutamente excelente. Simplificó todo el sistema desde el punto de vista funcional. En lugar de un tirante que funcionaba según el principio de una palanca de doble brazo, utilizó una palanca de brazo único. Así, el tirador “no tira“ de la palanca del disparador, sino que “empuja contra esta“. Esta medida patentada permitió reducir radicalmente la resistencia y suavizar el recorrido.
Longitud cañón
114mm
Calibre
9x19
Longitud total (mm.)
208
Alto (mm.)
144
Peso (g.)
1000
Capacidad cargador
16